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— La editorial

Un refugio paciente, un vientre seguro donde concebirse y gestarse

Páginas de Zahorí nace para proporcionar a novelas ya concluidas un refugio paciente, que se ajuste al tiempo que necesitan para llegar al público, y, a las por realizar, un vientre seguro donde concebirse y gestarse.

Editorial de autor

El tiempo es indispensable para decantar el valor de las obras literarias y posibilitar que ganen los lectores que merezcan. El actual mercado editorial no favorece tal proceso. Hacen falta iniciativas que se salgan de su cauce para que cierta literatura nueva (sobre)viva, y Páginas de Zahorí quiere ser una de ellas.

La producción editorial de Páginas de Zahorí combina libros electrónicos, y de impresión a demanda, con ediciones tradicionales en formatos de alta calidad.

Páginas de zahorí canaliza la producción y venta de sus libros digitales a través de plataformas estándar (kdp y www.amazon.es) y la venta de los producidos de forma tradicional a través de librerías amigas

Por el momento, Páginas de Zahorí tiene en su catálogo obras de un solo autor: Xosé Manuel Villanueva, premio en 2001 a la creación literaria otorgado por la Fundación Premios de la Crítica de Galicia.

Opción editorial

Páginas de zahorí edita obras concebidas desde las siguientes premisas literarias:

-La novela es un medio específico para cambiar tiempo por placer. El goce que viene de la novela se fundamenta en que nos descubre cosas cuyo conocimiento nos transforma. La novela que no transforma de alguna manera al lector (aquella que sólo lo divierte, entretiene o distrae) es insuficiente, y, quizá, superflua.

-La novela cuenta historias, o sueños, o sentimientos de cualquier forma imaginable, pero en ella lo que se cuenta no es un fin en sí mismo sino el cauce que nos revela algo esencial que desconocemos. La novela es una modalidad del arte, no del cotilleo.

-La novela no nos descubre conceptos, teorías o hechos, sino una visión de la complejidad de la vida y de la condición humana que sólo se puede alcanzar mediante la palabra literaria.

-La trama no es la esencia de la novela sino un simple recurso narrativo. Toda novela que se precie es, en realidad, una metáfora que se enriquece con la digresión. Su sentido y significado están más allá de los meros hechos o personajes que describe, de la mera historia que cuenta: necesitan fluir y remansarse en cauces y recovecos colaterales, como sucede con la vida.

-Para desplegar todos sus efectos en el espíritu del lector, la novela le exige atención, perseverancia y, claro está, disposición a explorar, a descubrir, a transformarse. Si el lector no está dispuesto a darle eso, la obra literaria le dará apenas nada.

Pues bien, Páginas de Zahorí sale al encuentro de lectores, amantes de la literatura y valientes, ofreciéndoles obras construidas con esos fundamentos.